Accidentes de trabajo aparentemente leves: ¿también deben reportarse e investigarse?

En Seguridad y Salud en el Trabajo no todos los eventos tienen las mismas características ni generan las mismas actuaciones. Un accidente de trabajo implica la ocurrencia de un suceso relacionado con el trabajo que produce una lesión, mientras que un incidente corresponde a una situación que tuvo el potencial de ocasionar un accidente, pero que no generó lesión.

Esta diferencia es importante porque no todos los eventos se reportan de la misma manera, pero eso no significa que aquellos que aparentemente no tuvieron consecuencias deban ignorarse. Una adecuada gestión implica identificar lo sucedido, documentarlo, analizar sus causas y establecer las medidas necesarias para evitar que vuelva a ocurrir.

Accidentes e incidentes: no son lo mismo

En la operación diaria de una empresa pueden presentarse situaciones muy diferentes.

Un trabajador puede sufrir una caída y lesionarse, golpearse con un objeto o cortarse durante la ejecución de una actividad. Si el evento se presenta por causa o con ocasión del trabajo y genera una lesión, puede configurarse un accidente de trabajo.

También puede ocurrir que el trabajador resbale, alcance a sostenerse y no sufra ninguna lesión. En este caso, aunque no haya existido un accidente, el evento puede constituir un incidente de trabajo porque existió una situación con potencial de generar una consecuencia.

La normativa colombiana reconoce esta diferencia. La Resolución 1401 de 2007 define el incidente como el suceso relacionado con el trabajo que tuvo el potencial de convertirse en accidente, pero en el que las personas involucradas no sufrieron lesiones.

Entender esta diferencia permite que la empresa determine correctamente qué actuación debe adelantar frente a cada situación.

¿Todos los eventos deben reportarse?

No de la misma manera.

Cuando se presenta un accidente de trabajo, el empleador tiene el deber de realizar el reporte correspondiente ante la ARL y la EPS dentro de los términos establecidos legalmente.

En cambio, un incidente de trabajo no se maneja mediante el mismo procedimiento de reporte externo utilizado para un accidente. Sin embargo, eso no significa que pueda ser ignorado.

Los incidentes también deben ser conocidos por la organización, investigados y analizados, precisamente porque pueden revelar condiciones o comportamientos que posteriormente podrían ocasionar un accidente. La regulación colombiana exige investigar tanto los incidentes como los accidentes de trabajo, con el propósito de establecer sus causas y adoptar medidas de prevención.

Por eso, una empresa no debería limitar su gestión únicamente a determinar si debe diligenciar o no un reporte. La pregunta también debe ser: ¿qué nos está mostrando este evento sobre nuestros riesgos y nuestros controles?

Lo aparentemente pequeño puede ser una señal de alerta

Una de las principales funciones del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo es anticiparse a situaciones que puedan generar daños.

Un trabajador que casi cae por una superficie húmeda puede no sufrir ninguna lesión, pero el incidente evidencia una condición que podría generar posteriormente una caída con consecuencias importantes.

Lo mismo puede ocurrir con una herramienta que falla, un objeto que cae sin golpear a nadie, una máquina que funciona de manera inesperada o un procedimiento que obliga al trabajador a adoptar una práctica insegura.

Si estos eventos simplemente se dejan pasar porque “no ocurrió nada”, la condición que los produjo puede continuar presente.

En cambio, cuando la empresa los identifica, analiza y toma medidas, el incidente se convierte en una fuente de información para la prevención.

¿Qué debería hacer la empresa cuando ocurre un evento?

Lo primero es contar con un mecanismo claro para que los trabajadores puedan informar oportunamente tanto accidentes como incidentes.

A partir de ese momento, la organización debe identificar qué tipo de evento ocurrió y definir las actuaciones correspondientes.

Cuando se trate de un accidente de trabajo, deberá adelantarse el reporte que corresponda y continuar con su investigación.

Cuando se trate de un incidente, aunque no exista el mismo reporte externo de un accidente, el evento también debe ser documentado e investigado para establecer qué ocurrió y qué condiciones permitieron que se presentara.

La Resolución 1401 de 2007 establece precisamente la obligación de investigar todos los incidentes y accidentes de trabajo, buscando identificar sus causas e implementar medidas correctivas dirigidas a evitar su repetición.

Por ello, la gestión no termina con diligenciar un formato. La empresa debe preguntarse qué acción concreta debe implementar después del evento.

Investigar para prevenir, no únicamente para cumplir

La investigación de un accidente o incidente debería permitir responder preguntas sencillas pero fundamentales:

¿Qué ocurrió? ¿Por qué ocurrió? ¿Existía previamente ese riesgo? ¿Los controles existentes eran suficientes? ¿Es necesario modificar un procedimiento? ¿Se requiere capacitación? ¿Debe intervenirse una instalación, equipo o herramienta? ¿La medida adoptada realmente solucionó el problema?

La finalidad es identificar las causas del evento y adoptar medidas que permitan controlar el riesgo.

Además, la empresa debe realizar seguimiento a las acciones definidas. No basta con establecer que “se realizará una capacitación” o “se corregirá la condición insegura”. Es necesario verificar que la medida haya sido implementada y que resulte adecuada para controlar el riesgo identificado.

La propia regulación sobre investigación de accidentes e incidentes exige establecer medidas de intervención y efectuar seguimiento a las acciones de control derivadas de las investigaciones.

Una buena gestión empieza con trabajadores que saben qué informar

Para que este proceso funcione, los trabajadores también deben conocer cuándo y cómo informar un evento.

Uno de los principales riesgos para la empresa aparece cuando situaciones aparentemente menores nunca llegan a conocimiento de quienes administran el SG-SST.

Por eso es importante generar una cultura en la que informar un accidente o incidente no sea entendido como un trámite innecesario, sino como parte del proceso de prevención.

Un trabajador debería saber a quién informar, qué información entregar y por qué es importante comunicar oportunamente lo ocurrido, incluso cuando considere que “no pasó nada”.

De la misma manera, la empresa debe contar con responsables claros para recibir la información, analizar el evento, adelantar las actuaciones correspondientes y hacer seguimiento a las medidas adoptadas.

Conclusiones

Accidentes e incidentes de trabajo son situaciones diferentes y no necesariamente generan las mismas obligaciones de reporte. Sin embargo, ambos constituyen información importante para la gestión preventiva de la empresa.

Cuando ocurre un accidente de trabajo, deben adelantarse los reportes y actuaciones correspondientes. Cuando ocurre un incidente, aunque no exista una lesión, la organización debe analizar lo sucedido porque ese evento puede estar mostrando una condición que posteriormente genere un accidente.

La gestión adecuada no consiste únicamente en cumplir con un formato o realizar un reporte. Implica informar, documentar, investigar, intervenir y hacer seguimiento.

Una empresa que analiza oportunamente sus accidentes e incidentes tiene mayores posibilidades de identificar fallas en sus controles antes de que produzcan consecuencias de mayor gravedad.

Referncias

Congreso de Colombia. (2012). Ley 1562 de 2012, por la cual se modifica el Sistema de Riesgos Laborales y se dictan otras disposiciones en materia de salud ocupacional. Diario Oficial No. 48.488.

Presidencia de la República de Colombia. (1994). Decreto Ley 1295 de 1994, por el cual se determina la organización y administración del Sistema General de Riesgos Profesionales.

Ministerio de la Protección Social. (2007). Resolución 1401 de 2007, por la cual se reglamenta la investigación de incidentes y accidentes de trabajo. Diario Oficial No. 46.638.